Padres primerizos

Durante el embarazo y en especial cuando es el primero, los ojos están puestos en la madre y en las distintas emociones que presenta por los cambios que vive. Sin embargo los padres primerizos también tienen que afrontar preocupaciones y sentimientos; y el hecho de sentirse nervioso, confundido o agobiado generan sensaciones de culpa que muy pocas veces serán compartidos con alguien más, por llegarlos a considerar inusuales, sin darse cuenta que esto es algo normal. La idea de, si se será capaz de cuidar al bebé, es una de las preocupaciones principales, es importante recordar que nadie nace sabiendo ser padre o madre, el hecho de hablar con otros padres que experimenten sentimientos similares puede ser de utilidad. 

Otro de los cuestionamientos frecuentes es, si sabrá ser un buen padre, esto ocurre como con cualquier otro nuevo rol que se adquiera en la vida, hay que darse cuenta que no se abordaran todos los problemas o las fases de ser padre desde el inicio y que esto será gradual y se tendrá mucho tiempo hasta llegar a otro tipo de problemas en los cuales ya se contará con mayor experiencia. La cuestión económica puede ser otra causa de preocupación; el alimentar, vestir o educar a alguien más será más costoso sin duda, el tener información acerca de seguros de gastos médicos, conocimientos de gastos imprevistos y hasta fondos para diferentes etapas escolares, puede ser de ayuda para generar una atmósfera de tranquilidad. 

A mucho padres primerizos les genera problema pensar que la paternidad será el fin de su independencia, si bien se tendrá menos tiempo para dormir en los primeros meses de edad de su hijo, esto irá mejorando con el paso de los meses. Es importante que ambos padres colaboren, se comuniquen y lleguen a acuerdos sobre las responsabilidades de cuidar al bebé. Es común tener miedo a perder la diversión cuando nace él/la bebé, pero la mayoría de los padres se dan cuenta al nacer sus hijos que disfrutan mucho el tiempo que pasan con ellos. Los cambios en la relación de pareja y la vida sexual es otro de los puntos a tratar, esto debido a los cambios corporales, hormonales y emocionales sufridos por la madre, pero que afectan directamente a ambas partes de la pareja. La paciencia y comprensión por parte del padre, pueden ser de mucha ayuda para la madre a la hora del manejo del estrés por los cambios presentados durante el embarazo y el hecho de convertirse en mamá.  Las relaciones sexuales se pueden disfrutar sin problema posterior al consentimiento médico, esto si el embarazo es un embarazo de bajo riesgo. Hacer este tipo de preguntas al personal de salud, no debe ser causante de vergüenza, ya que es parte fundamental de la vida en pareja, siempre claro, que los dos miembros de la pareja puedan hablar libremente de lo que prefieren en este u otros puntos.    

Acompañar a la pareja en todas las visitas prenatales, para hacer preguntas, resolver dudas y ver la imagen del bebé u oír su latido cardiaco, puede generar tranquilidad tanto en el padre como en su pareja, es importante recordar que la ansiedad relacionada con el embarazo o la paternidad, es como la ansiedad que se siente con cualquier otra situación; ver una película, leer, escuchar música o hacer ejercicio pueden ser de ayuda para afrontar esta situación. 

Por último y no menos importante, no debemos de perder de vista que la comunicación es fundamental para iniciar bien estas etapas, el hablar tanto con la pareja como con familiares y amigos puede ayudar a generar tranquilidad, sobre todo al recordar que millones de hombres han experimentado la paternidad y han sobrevivido a ella. 

 

Colaboración: Rodrigo Hervert 

Correo: rodrigo_hr@hotmail.com

Facebook: Dr. Rodrigo Hervert Rivera